Los logopedas hablan del habla en el Día Mundial de la Motricidad Orofacial
by Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid

El 17 de febrero se celebra el Día Mundial de la Motricidad Orofacial, disciplina profesional de la logopedia que se encarga de la prevención, evaluación y tratamiento de las alteraciones de la musculatura orofonatoria (labio, lengua, dientes, paladar, mandíbula…), que es la que posibilita, entre otras cosas, que la persona pueda hablar, masticar, deglutir, etc.

 

Este año el tema escogido es el habla, de ahí su lema Hablemos del habla, y el objetivo es promover la salud orofacial e incentivar la detección y abordaje de las principales alteraciones en todas las franjas de edad.

 

En concreto, se pretende concienciar a profesionales y ciudadanos sobre:

  • Cómo se adquiere el habla.
  • Cuáles son las alteraciones articulatorias que pueden estar relacionadas con alteraciones morfológicas orofaciales.
  • Cómo detectar las alteraciones en la articulación del habla.

 

Asimismo, se quieren subrayar ideas básicas como que el habla es un acto motor y lingüístico y que los ejercicios orofaciales no verbales no estimulan la adquisición del habla.

 

El habla y las alteraciones más frecuentes

La logopeda y psicóloga especialista en Terapia Orofacial y Miofuncional, Mónica Bartuilli, explica, recogiendo la propuesta de De las Heras, G & Rodríguez, L, que el habla es la expresión oral del lenguaje que se realiza mediante los sonidos-fonemas. “Se compone de articulación, prosodia y ritmo, como contempla el Comité Permanent de Liaison des Orthophonistes-Logopèdes de l’UE (CPLOL), y en el proceso de adquisición de la misma, influyen aspectos centrales (neurológicos, cognitivos) y periféricos (audición, ejecución motora…)”, afirma.

 

En cuanto a las alteraciones articulatorias relacionadas con las alteraciones a nivel orofacial, Bartuilli hace referencia a las disglosias, y matiza que no deben confundirse con las dislalias, disartrias, apraxias del habla: “Hay autores que también denominan a las disglosias dislalias orgánicas, pero muchos profesionales no compartimos este término y pensamos lleva a confusión, pudiendo incluso interferir en la propuesta de intervención”.

 

Las disglosias son alteraciones del habla, provocadas por determinadas anomalías o malformaciones de algunos de los órganos encargados de la articulación de los fonemas (labios, mandíbula, dientes, paladar, velo del paladar, lengua).

 

Existen distintos tipos disglosia en función del órgano afectado, pero esta logopeda asegura que la que con más frecuencia llega a los logopedas es el rotacismo producido por un Frenillo Lingual Alterado. No obstante, reconoce que “con el avance de la formación en Motricidad Orofacial en España, y el conocimiento de que algunos logopedas trabajamos en esta área, cada vez hay más profesionales de otras especialidades (maxilofaciales, otorrinolaringólogos, pediatras, geriatras, odontólogos, ortodoncistas, oncólogos, etc.) que nos derivan pacientes con problemas de habla desde edades más tempranas y de patologías más diversas”.

 

 

Cómo detectar alteraciones orofaciales

Para detectar este tipo de alteraciones, Mónica Bartuilli considera fundamental que los profesionales conozcan en profundidad los mecanismos y aspectos que están relacionados con la articulación del habla. Además, en el caso de los niños, deben saber el desarrollo que debe tener la llamada población típica a nivel articulatorio y cuál es la evolución esperable del habla según la población a la que estemos evaluando.

 

Asimismo, opina que es necesario que se pongan en marcha programas de prevención (primarios y secundarios) y se utilicen herramientas diagnósticas específicas que valoren el funcionamiento del habla y de los mecanismos que la hacen posible.

 

Según indica esta especialista en Terapia Orofacial y Miofuncional, los programas primarios están enfocados a toda la población y pueden llevarse a cabo en el ámbito sanitario, en Atención Primaria, pero también en educación, por parte de los tutores, maestros de audición y lenguaje o pedagogía terapeútica. Por su parte, los secundarios están dirigidos a las personas con riesgo de padecer estas alteraciones (pacientes que han presentado frenillo lingual alterado, fisura labiopalatina, glosectomías y reserciones a nivel oral por procesos tumorales, alteraciones oclusales, disfunción tubárica que ha podido comprometer el funcionamiento también a nivel auditivo, interfiriendo con ello en la discriminación auditiva, imprescindible para un correcto desarrollo del habla, etc.)

 

Intervención del logopeda

Además de diagnosticar de manera adecuada estas alteraciones orofaciales, los logopedas pueden intervenir y conseguir su corrección, siempre que estén controladas las variables que las provocan y mantienen, ya que “no siempre esas variables son conocidas o pueden ser controladas por el logopeda”, admite Mónica Bartuillli.

 

Para un correcto abordaje, “el logopeda tiene que valorar en profundidad cada caso de forma individualizada; plantear las hipótesis oportunas, contrastándolas con la información de otros profesionales cuando sea necesario; realizar previamente las derivaciones oportunas y poner en marcha una propuesta de intervención que tenga en cuenta, no sólo las dificultades articulatorias por las que el paciente acude a consulta, sino también cómo afectan a su día a día de cara a priorizar unos objetivos de intervención u otros, sus intereses y motivaciones, puntos fuertes así como los de su entorno. Todo ello es lo que permitirá un tratamiento de calidad”, subraya esta experta.

 

 

*El Día Mundial de la Motricidad Orofacial se celebra en homenaje a la fonoaudióloga Irene Marchesan, pionera y gran impulsora del crecimiento y desarrollo de la motricidad orofacial (M.O.) en Brasil y en todo el mundo.