Logopedia para un mejor desarrollo e integración de los niños con Asperger
by Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid

El próximo domingo, 18 de febrero, se celebra el Día Internacional del Síndrome de Asperger, un trastorno muy frecuente y, sin embargo, poco conocido por la población general e incluso por muchos profesionales. Actualmente, se engloba en los llamados Trastornos del Espectro del Autismo (TEA), aunque los síntomas no son tan severos como en el caso del autismo. De hecho, la inteligencia de un niño con Asperger es normales, incluso en algunos casos su cociente intelectual puede estar por encima de la media, pero su diferente modo de entender el mundo afecta a su relación con los demás y dificulta su integración y desarrollo.

 

Aunque cada persona con asperger es distinta, en general, tienen en común dificultades para la relaciones sociales, debido en parte a que padecen una alteración en los patrones de la comunicación verbal y no verbal: pobre gestualidad; dificultad para comprender conceptos abstractos, por lo que no entienden las emociones, las frases hechas, las ironías; habla marcada por la falta de ritmo y un tono monótono; no modulan el volumen de la voz.

 

A pesar de que el desarrollo del lenguaje es normal, de hecho suelen tener un vocabulario más amplio que los niños de su edad, tienen dificultades para usarlo en el intercambio y la comunicación. Y, en este aspecto, la intervención logopédica puede ser muy eficaz, sobre todo si la atención es temprana, explica la logopeda y secretaria técnica del Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid (CPLCM), Ángela Nogales: “A partir de los cuatro o cinco años, no tanto por edad, sino por el desarrollo del lenguaje, el interés por el entorno y la socialización con los demás, se podría hacer un diagnóstico diferencial”. Además, esta especialista recomienda enseñar a los niños con asperger estrategias y patrones del habla, comportamiento y uso lingüístico de manera precoz, antes de que los comportamientos estén totalmente establecidos.

 

 

Intervención del logopeda

El Síndrome de Asperger, como el conjunto de los Trastornos del Espectro Autista, no es una enfermedad y, por lo tanto, no tiene cura, pero sí se pueden trabajar distintas conductas y signos para conseguir una mejor calidad de vida y una mayor integración social y laboral de estas personas.

 

Los logopedas defienden una intervención interdisciplinar, apoyada en un trabajo complementario con la familia. Además, consideran fundamental que exista colaboración con el colegio, en concreto con el equipo de orientación y el profesorado, para un mayor refuerzo y mejoría. Por supuesto, el abordaje debe estar enfocado en cubrir las necesidades individuales en cada caso.

Los profesionales de la logopedia trabajarán aspectos del ámbito de la comunicación y enseñarán al niño a utilizar el lenguaje como una herramienta para socializar y no solo para obtener algo, a darle más entonación y suavidad al discurso, a aprender a captar y expresar emociones, a entender lingüísticamente a los demás, etc. También incidirán en el entendimiento de conceptos abstractos y frases de doble sentido o ironías. “Todas estas estrategias resultan eficaces para mejorar la comunicación y la relación social con el entorno, un factor clave para el mejor desarrollo e integración del niño”, afirma Ángela Nogales.