Marga-Durán
“En el caso de cáncer de cabeza y cuello, el logopeda debe intervenir lo antes posible, y no solo después de la cirugía”
by Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid

ENTREVISTA

Marga Durán

Vocal del Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid y logopeda del Hospital Universitario 12 de Octubre.

 

Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, que se celebra hoy, 4 de febrero, queremos dar visibilizar al cáncer de cabeza y cuello, que es cada vez más prevalente, debido al consumo de tabaco y alcohol. Además, existen estudios que demuestran la gran influencia que el virus del papiloma humano (VPH) tiene en este tipo de tumores. Tras la cirugía es frecuente que aparezcan alteraciones en el habla y problemas de disfagia, por lo que la intervención del logopeda, como parte del equipo multidisciplinar que trata a estos pacientes, es fundamental para mejorar la funcionalidad de ciertas áreas afectadas y conseguir una mejor calidad de vida. Incluso, se está valorando la posibilidad de que estos pacientes tengan una atención logopédica, antes de ser operados.

 

 

¿Cuáles son las principales consecuencias del cáncer de cabeza y cuello en las que puede intervenir un logopeda?

En la mayoría de los casos, la cirugía de estos tumores causa grandes mutilaciones y deformaciones, pérdida de hueso y musculatura, alteraciones en la mucosa, ganglios y dolor.  Esto provoca falta de movilidad de la mandíbula, problemas en la apertura de la boca, sellado labial y pérdida de movilidad de la lengua, reducción de tamaño, asimetría, hemiparexia, etc.

Como consecuencia, aparecen alteraciones en el habla y disfagia (problemas para tragar).

A esto, se añaden los problemas de la radioterapia: falta de movilidad, quemaduras, mucositis, falta de saliva, caída de los dientes, problemas en encías, etc.

 

¿Cuándo es recomendable que intervenga el logopeda? ¿Por qué?

El logopeda debe intervenir lo antes posible, en cuanto las condiciones físicas del paciente lo permitan. Y no solo después de la cirugía. Últimamente, pacientes y familiares de estos afectados están valorando la posibilidad de que el paciente contacte con el logopeda antes de ser intervenido, para que se les informe de lo que los logopedas podemos hacer por ellos después de ser intervenidos, contarles qué se pueden recuperar, darles fuerzas para enfrentarse a su situación y mostrarles algunos ejercicios.

Esto sería muy beneficioso, porque desgraciadamente, en muchos casos, el paciente llega cuando ha pasado mucho tiempo, y su situación es desesperada y frustrante. Por tanto, aunque hubiera que suspender el tratamiento durante un tiempo, sería aconsejable empezar lo antes posible.

 

¿En qué consiste el tratamiento logopédico?

El objetivo de la intervención del logopeda es recuperar lo antes posible todo el funcionamiento de las zonas alteradas en la intervención y después de la radioterapia y de las operaciones de cirugía plástica reparadora necesaria. En definitiva, trabajar con el paciente para que pueda volver hablar y comunicarse lo mejor posible y ayudarle con los problemas de alimentación e hidratación. En muchos casos, intentaremos conseguir que se les quite la sonda nasal o la gastrostomía endoscópica percutánea (PEG) para alimentarse. Según sea la situación, empezamos a trabajar a nivel oral la estimulación y la sensibilización, así como la facilitación para alimentarse con la PEG puesta.

 

¿Tiene buenos resultados?

En la mayoría de los casos, sí. Pretendemos ayudar al paciente a tener una mejor calidad de vida en lo que refiere a su comunicación y a su alimentación e hidratación.

 

¿De qué depende?

Depende del tipo de intervención quirúrgica que se le haya realizado, de la radioterapia recibida y del estado físico y anímico, en general. La colaboración del paciente y su familia es muy importante a la hora de la recuperación.

 

¿Cuáles son las principales recomendaciones que deben tener en cuenta los pacientes y sus familiares?

Lo primero, acompañar anímicamente al paciente en el día a día de su rehabilitación. Hay que tener en cuenta que algunos pacientes, después de la intervención, sufren unas alteraciones enormes en su  aspecto físico, su cara y cuello están muy alterados.

Respecto a la comunicación, procurar tener paciencia para entenderles aunque tengan una mala articulación.

En referencia a la alimentación, ayudándoles en la preparación de comidas apetecibles dentro de su dieta adaptada, recordar la toma de batidos de proteínas siempre que sea necesario por recomendación médica.

La limpieza oral es imprescindible, por tanto, si los pacientes no fueran autónomos, habría que ayudarlos.

Recordar la ingesta de agua, y estar con ellos durante la comida observando por si hubiera algún atragantamiento.