Ana Tamarit: “La logopedia me ha ayudado a expresarme con mayor fluidez”
by Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid

Día Nacional de la Esclerosis Múltiple

Ana Tamarit, paciente y miembro de la Asociación Española de lucha contra la Esclerosis Múltiple (AELEM)

 

Ana Tamarit es valenciana pero reside en Madrid con su pareja desde hace seis años. Tiene 33 y le diagnosticaron Esclerosis Múltiple a los 23 años. Esta enfermedad autoinmune, inflamatoria y degenerativa del sistema nervioso central, que afecta a más de 55.000 personas en España, puede provocar discapacidad física y cognitiva. Entre los síntomas principales se encuentran la fatiga, visión borrosa, pérdida de sensibilidad en el cuerpo, espasticidad… En el caso de Ana, el equilibrio y el habla fueron las áreas más afectadas desde el inicio. “Fue algo progresivo, que ha ido empeorando poco a poco”. En el caso del habla explica: “Empecé a notar que hablaba más despacio. Al principio era una apreciación mía, pero llegó un momento en que la gente no me entendía.

 

Ana padece disartria, un trastorno que se caracteriza por la dificultad para articular sonidos y palabras como consecuencia de una parálisis o de falta de control muscular o coordinación de los movimientos voluntarios. El no poder expresarse fue una de sus principales temores. De hecho, “me cuesta mucho comunicarme”, reconoce.

 

Un año y medio de tratamiento logopédico

Hasta hace un año y medio que Ana Tamarit está recibiendo tratamiento logopédico. Tiene dos sesiones semanales en las que el profesional trata de educar su respiración y conseguir recuperar el habla. “Es empezar de nuevo a hablar como si no supiera”, afirma esta estudiante de Desarrollo de aplicaciones web, que tuvo que detener los estudios debido a las consecuencias de un brote.

 

Con la intervención del logopeda, Ana ha conseguido mayor fluidez a la hora de expresarse, por eso asegura que la labor del logopeda es muy importante para mantener y mejorar la comunicación, que repercute directamente su bienestar y calidad de vida. Además, recomienda a otros pacientes visitar al logopeda cuando noten los primeros signos de que algo no funciona bien.

 

Aspiraciones a corto y largo plazo

Además de intervención logopédica, Ana sigue con su tratamiento farmacológico, ocrelizumab, y asiste al fisioterapeuta y al terapeuta ocupacional dos veces por semana.

 

A corto plazo, “mi aspiración es ser independiente otra vez y mi reto es acabar el grado (que le falta un año) y ponerme a trabajar”, menciona. También le gustaría volver a Valencia, a casa.

 

A largo plazo, desea estar estable, sin problema con la esclerosis múltiple y “poder ser una persona normal, que no avance más. Y ser yo, sin miedo”.